Nueve escenas del Antiguo Testamento resueltas con un mismo lenguaje plano y geométrico, pensadas para reutilizarse una y otra vez.
Una parroquia que necesita ilustrar una catequesis, una editorial que arma un libro infantil o una cuenta que publica el Antiguo Testamento se topan siempre con lo mismo: o usan grabados de dominio público que se sienten viejos, o mezclan estilos que no se parecen entre sí.
Esta serie resuelve eso con un sistema cerrado: paleta limitada, formas geométricas, sin contorno negro y una misma luz en las nueve escenas. Puestas juntas se leen como una sola colección; usadas sueltas, cada una se sostiene por sí misma.
Están vectorizadas, así que la misma pieza sirve para un pendón, una lámina impresa o una historia de Instagram sin volver a dibujarla.
Un sistema, no nueve dibujos sueltos.
Serie de ilustración bíblica — Antiguo Testamento